viernes, 20 de mayo de 2016

Pet sounds: donde dije digo digo Brian

Se acaban de cumplir cincuenta años de la publicación de “Pet sounds”, de los Beach Boys. Se han cumplido y se está conmemorando por todas partes. “Pet sounds” es la obra cumbre de Brian Wilson y está considerado como uno de los discos más influyentes (según George Martin, sin “Pet sounds” no habría habido “Sgt. Peppers” aunque, según Wilson, sin “Rubber soul” no habría habido “Pet sounds”. Una cosa por otra) y aparece en cualquier lista que se precie de los mejores discos de la historia. Sinfónico. Barroco. Una joya del pop sofisticado, una maravilla melódica que combina una orquesta multicolor, camino ya de la psicodelia, con las siempre pluscuamperfectas armonías vocales de The Beach Boys.

Un coñazo. Un autentico coñazo. Un disco soso, cansino, sin la menor gracia. Vale que tiene dos canciones descomunales como son “Wouldn’t it be nice” y “Sloop John B” y esa otra tan ñoña y agradable como es “God only knows”, pero, ¿uno de los mejores discos de la historia? Amos, no me jodas. ¿Del sesenta y seis? Bueno, también lo son Los cuarenta principales y Leticia Sabater. ¿Y de verdad lo van a conmemorar? ¿De verdad?

Todo esto lo pensé cuando oí que se iba a rendir homenaje a este disco. Es cierto que lo escuché en su momento un par de veces y que no me llamó la atención, por no decir que me decepcionó bastante. Y aunque tengo a los Beach Boys en un pedestal, estos homenajes se me escapaban. Pero también es cierto que soy muy vulnerable ante el entusiasmo, especialmente cuando me fío del criterio del entusiasta. Escuché parte del programa homenaje. Bueno, tal vez haya que desempolvar el disco, aunque sólo sea una vez y nada más que para reafirmarme en mi opinión.

Y lo escuché. Una vez. Dos. Veinte. Treinta veces. Sin exagerar. Sin parar. Y me reafirmo. Un coñazo. Vale que tiene siete canciones descomunales como son “Wouldn’t it be nice”, “Let’s go away for awhile”, “Sloop John B”, “I know there’s an answer”, “Here today”, “I just wasn’t made for these times” y “Pet sounds”. Vale que tiene cuatro canciones ñoñas y agradables (pero muy ñoñas. Pero muy agradables) que son “You still believe in me”, “Don’t talk (put your head on my shoulder)”, “God only knows” y “Caroline, no”, pero, ¿el resto? El resto son dos canciones (“That’s not me” y “I’m waiting for the day”) y también están muy bien. Vamos, que me la envaino. Sólo lamento que, habiéndonos conocido antes, haya tardado cincuenta años en descubrir este disco. Aunque me consuela saber que tenemos toda la vida por delante.

2 comentarios:

Slim dijo...

Mis hijas tienen una película favorita llamada "50 primeras citas", que han visto 50 veces y en la que puedes escuchar "Wouldn’t it be nice" en 50 momentos de la peli.

y cada vez que suena, yo empiezo a mover la cabeza y a tararear "Wouldn't it be nice if we were older", y no puedo parar.

El Impenitente dijo...

Cincuenta razones para ver la película.