domingo, 3 de abril de 2016

Contigo en la distancia

-No existe un momento del día en que pueda apartarte de mí. Los acordes de guitarra previos ya me pusieron alerta. En el coche, como tantas otras veces, la radio y yo.

Tuve durante muchos años la obsesión de poseer las canciones. No descansaba hasta que una canción que me gustaba estuviera en una estantería de mi casa en el soporte que fuera. La radio servía, principalmente, para descubrirmelas. Y, una vez bajo mi dominio, eran escuchadas a voluntad. Te tengo. Eres mía. Ahora.

Ya no las poseo. Quizá he aprendido a quererlas. Ellas siguen su camino. Yo llevo el mío. La radio suena siempre en el coche. Las canciones se suceden. Algunas las conozco. Muchas no. Las que me gustan y no conozco ni siquiera me preocupo en averiguar ni el título ni de quién es (principalmente porque siempre llevo Radio 3 y, como demostró “El mundo today”, llevan años inventándose los grupos). Y, de vez en cuando, me reencuentro con alguna de mis viejas canciones. Y me resulta mucho más placentero ese reencuentro que cuando las escucho a voluntad. –El mundo parece distinto cuando no estás junto a mí. “Contigo en la distancia”. Cuánto tiempo sin vernos. Y me he emocionado. Y he cantado, por supuesto. Y me he dejado el alma, la voz y todo lo que tenía. –Y es que te has convertido en parte de mi alma. Ya nada me conforma si no estás tú también. Las sigo teniendo, desde luego. Siguen siendo mías. Pero, cuando son ellas las que vienen libremente…suenan mejor.

4 comentarios:

entonoquedo dijo...

Impenitente:
Tu cuento de hoy me ha procurado un descubrimiento: conocer al autor original del tema. Siempre había creído que era del dramático Lucho Gatica. Pero no. También el asesino Luis Miguel, como no, tiene su versión. A mí me gusta el bolero de los Panchos, pero parece que ellos no la grabaron. ¡Lástima! Pues resulta que, en origen, es de un tal Cesar Portillo de la Luz. También es tuya, si la tienes enlatada. Su versión me ha gustado; muy reposada, sin la carga dramática de los anteriores.

Coincido, las canciones saben mejor cuando vienen a ti. Incluso, a través del pequeño receptor de radio, por alguna misteriosa razón, parece que suenan mejor que a través del más sofisticado equipo HIFI. Y nunca he hallado la respuesta.
Un saludo

El Impenitente dijo...

La de Caetano Veloso también me gusta. Y te he hecho caso y he escuchado a César Portillo y muy bien, oye. Y me ha gustado el símil del pequeño receptor y el aparato de alta fidelidad. Una verdad como un templo.

Sierpe dijo...

Una verdad como un templo?.Simil poético , pero nada , nada real.La forma también da
muchísimo placer ,Impenitente

El Impenitente dijo...

No lo dudo, Sierpe. Claro que da placer. Una cosa no quita a la otra.