sábado, 19 de septiembre de 2009

Trofeos

El objeto de esta entrada no es otro que el mostrar al mundo algunas obras de arte que poseo y por las cuales he recibido suculentas ofertas aunque, por aquello del sentimentalismo, me resisto a desprenderme de ellas. Las fotos no son gran cosa y no hacen justicia. Lo siento. Es una pena.

Vuelvo con mis correrías. Ya he confesado muchas veces que soy muy malo, pero llevo tantos años corriendo y he corrido tantas carreras que, bueno, algún que otro trofeo sí que tengo. Medallas ni se sabe y copas unas cuantas. Las copas en si no tienen excesiva gracia. Son todas por un estilo. Pero luego tengo otros trofeos difíciles de catalogar o de clasificar que son los que quiero enseñar, verdaderas joyas un tanto incomprendidas o muy incomprendidas.




Este plato es el que me dieron en Garcimuñoz. Yo lo encuentro precioso, con el castillo dibujado y todo lo demás. Sí pienso que podría mejorarse cambiando la leyenda. En vez del texto que hace referencia a la carrera y a la clasificación quedaría bastante mejor otro del estilo “Dios bendiga cada rincón de esta casa” u “hoy no se fía, mañana sí” o “el hombre propone, Dios dispone y la suegra descompone” o “por beber agua en vez de vino así murió Ceferino” o cualquier otra muestra de ese gracejo popular tan típico español. Pero, aunque mejorable, el plato no deja de ser una verdadera obra de arte.




He aquí mi última adquisición. Elaborado en materiales nobles, su textura y definición, amén de su contraste de formas y colores reflejan una alternancia del caos con el ego subyugando y eclipsando a partes iguales. Siendo capaces de diluir sus matices e incontinencias, es en el trasfondo de su peculiaridad donde se manifiesta la rotundidad de su esencia. Habrá alguien que hable de desasosiego. Habrá quien cite a Anaxágoras. No lo discuto. Es tal la explosión de sensaciones y significados que no será el lenguaje quien limite en este caso la belleza. Colosal el trofeo, sin duda.




Este sí que no sé qué pijos es. Bueno, es un búcaro sobre unas ramas. El búcaro es de un azul eléctrico o añil que tira de espaldas. Ya digo que la foto no hace justicia. Este trofeo he de confesar que mucho mucho no me gusta. Si las cosas vienen mal dadas imagino que lo terminaré sacando a subasta y con lo que recaude me compraré una mansión en la Riviera francesa. Mientras tanto lo guardaré. Los objetos de arte siempre se revalorizan.




Dejo para el final este trofeo. No deja de tener su lógica el representar a un corredor cuando se quiere premiar a un corredor. No es imaginativo. O tal vez sí. Llevo muchos años corriendo. He visto a infinidad de gente correr. Los he visto hacerlo más o menos inclinados, con la rodilla, el talón o la cadera más o menos alta. Los he visto correr con las manos pegadas a los hombros y con los brazos en vertical. Pero jamás vi a nadie bracear en paralelo. Jamás vi a nadie adelantar a la vez el mismo brazo y la misma pierna. Qué gran artista este escultor. Cómo supo simbolizar la verdadera esencia del sinsentido. Es este mi trofeo favorito. Infinidad de veces intenté correr como el atleta representado. Nunca lo conseguí. Es éste mi gran reto.

Hablando con mi amigo A., metido en el ayuntamiento de B., nos contaba que se habían gastado cerca de tres mil euros en trofeos para los distintos campeonatos que se celebraban en fiestas. Tres mil euros. Medio en broma le dijimos que si se gastasen tres mil euros en jamones, lomos embuchados, quesos y embutidos y los destinasen como trofeos serían mucho mejor recibidos y tal vez así lograsen estimular la participación. Lo dijimos en broma pero no es ninguna broma. Cambio todos mis trofeos por una ristra de chorizos de Cantimpalo. Y por unos cuantos sobaos pasiegos.

15 comentarios:

Juan Rodríguez Millán dijo...

En mis tiempos de peñista, tuve que buscar una tienda para crear el trofeo al mejor jugador de la temporada. Todavía no salgo de mi asombro que me cobraran más por la inscripción en la placa que por el trofeo en sí mismo.

La postura del corredor sí que se las trae, sí... Espero que no te cayeras intentando imitarle.

SisterBoy dijo...

Jo yo el único trofeo deportivo que tengo es el de no haberme ahogado en los 25 metros de natación

El Impenitente dijo...

Legendarias eran las crónicas periodísticas en los Juegos Olímpicos de los cincuenta, sesenta y setenta cuando, al narrar las proezas de la natación española, siempre manifestaban: hoy poddemos contar con orgullo que ninguno de nuestros nadadores se ha ahogado.

No me he caído porque me resulta imposible correr así. Pero imposible.

Por cierto, ¿a quién premiasteis? ¿A Satrústegui? ¿A Górriz? ¿A Larrañaga? ¿A Aldrigde? ¿A Kovacevic?

Slim dijo...

jaja que galeria de premios de los horrores!!
el plato me recuerda a uno que me regalaron para nuestra boda, con nuestros apellidos, mas majo!

Juan Rodríguez Millán dijo...

El trofeo era para el mejor jugador de cada temporada. A las leyendas les dábamos un cuadro con su caricatura (teníamos un muy buen dibujante en la peña) y nuestro agradecimiento. Así conocí a Arconada, López Ufarte, Górriz, Zamora... A Satrus no tuve ocasión. Y bien que me duele...

Ana dijo...

Después de verlo, queridos climaturios ¿aún queréis el plato? Si así fuera, os hago un bonito pack con todos los que aquí habéis visto, sin gastos de envío, nada de nada, lo bonito que van a quedar en vuestro.....bueno donde os reunáis, el caso es que tengo muchos más, y más que llegarán.

El Impenitente dijo...

Sí, los platos con los apellidos y los escudos heráldicos también son...bueno, son.

¿Más que llegarán? Chica, gracias por tu confianza.

Sett dijo...

Un dia mi primo que hace piraguismo y tiene medallas por todo el bajo de la casa de sus padres me dijo:El mundo se divide en los que tienen medallas y los que no.

GARRATY dijo...

Ese "y mas que llegarán" se merece una visita al Zara con todos los gastos pagados y sin refunfuñar.

Yo creo que no gano ninguna carrera por no tener que discutir con mi mujer el lugar adecuado para el trofeo: el salón o el trastero. La ausencia total de dotes atléticas es un dato irrelevante, como tu dirías.

Por cierto, ¿me lo parece a mi o la bota dorada imita el simbolo de una conocida marca de zapatillas?

3'14 dijo...

Si es que si no corro es por no tener que pensar luego qué hacer con este tipo de trofeo ;)

Te mereces un trofeo especial por conservar todos estos ehem... premios, por no llamarlos castigos.

Y sí, de compras con Ana, pero ya, si es que es una santa, ¡Esta mujer es una santa! Anda que te iba a dejar a entrar yo en casa con todo eso.

ángela dijo...

¡Qué risa! Sobre todo me ha encantado el del jarrón azul,cada vez que cierro los ojos...¡ahí está! Ya nunca más el cerebro en blanco ni la paz interior.
Y que no veo la relación.

El Impenitente dijo...

Decía Homer Simpson que en este mundo hay tres tipos de personas: los que saben contar y los que no. Como soy un maniático también tengo mis clasificaciones; en este mundo hay dos tipos de personas: los que usan lan símbolos ¡ y ¿ y los que no, los que utilizan la expresión "es como muy" y los que no, los que se extasían tocando su guitarra imaginaria cada vez que suena "The sultans of swing" y los que no, los que dicen "genial" constantemente y los que no, los que se llevan comiendo el cuchillo a la boca y los que no y así podría estar hasta el final de mis días.

¿Imita? Nike Afrodita ya les ha puesto un pleito.

Y lo de acompañar a Zara sin refunfuñar es un imposible. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que yo sonría en un Zara.

Lo mejor de ganar estos trofeos es enseñárselos a Ana y ver su cara. Eso es impagable.

¿Qué relación no ves?

Ana dijo...

Yo sé lo que quiere decir Angela, porque hace años que cada vez que llega uno de estos "trofeos" la paz interior que pudiera tener se va a hacer puñetas,no ves otra cosa hasta que desaparece de casa, pero entonces llegan las otras "cosas", las "cosas" que dan sólo por participar, eso se merece otra entrada. Al menos la semana que viene hay miel

Ángela dijo...

O los que dicen "moustro" (¡¡MOUSTRO!!) en lugar de "monstruo".Ésos me tienen traumatizada.
Relación del jarrón con el correr,decía.
¡Síiii,una entrada sobre las "cosas"! Esas inquietantes comillas prometen mucho.

El Impenitente dijo...

La conocida como "bolsa del corredor" que te dan al final de la carrera suele tener camisetas, comida y bebida. Otras veces dan ropa, bolsas y, de vez en cuando, te dan algún objeto de recuerdo. Son trofeos pequeños. No suelo conservarlos, pero los ha habido verdaderamente espectaculares.

¿Relación del jarrón con el correr? Pues chica, igual es una tradición. Al que gana la Behobia le dan una chapela.

En realidad no tiene relación ninguna. Seguramente aquellos trofeos eran restos de existencias o, simplemente, los más baratos. O los más feos.