El miércoles me empezó a doler en la parte de atrás de la rodilla izquierda, lo que siempre se ha conocido como la corva. No hice ni caso. El jueves me fui hasta la fuente de Pinedo, bebí, y volví haciendo cambios de ritmo de dos minutos recuperando uno al trote. Cada vez me dolía más, pero lo soportaba bien. En el último, ya en el Turia, bajo el Jamonero, latigazo. A duras penas llegué a casa.
Como el chasquido fue similar al que me obligó a retirarme del maratón de 2023, diagnostiqué que era el ciático, que había vuelto a las andadas. Sólo había una diferencia. El ciático, parado o andando, molestaba pero no dolía. Y podía hacer vida normal. Aquí el dolor era permanente. No pude dormir aquella noche. No tenía forma de colocarme sin que me doliese. Y al día siguiente, en el trabajo, fue horroroso. Sentarme, levantarme, andar, subir escaleras, bajarlas era imposible. Y el calzado de seguridad y su peso tampoco ayudaban.
Pensaba que el reposo me ayudaría. Dormí algo esa noche. Pasé la mañana regular. Por la tarde no estaba mejor. Y le dije a mi hijo –llévame a urgencias.
Me daba vergüenza estar allí. Tampoco lo mío era tan grave. Me llevé lectura pensando en que se me haría de noche y, como siempre, funcionó el truco, ya que me atendieron bastante rápido. Me hicieron dos placas en la rodilla, me toquetearon la espalda, me dijeron que la rodilla y la espalda estaban bien, me recetaron medicación y relajante muscular y para casa. ¿Qué tenía? No lo sé.
Las drogas hicieron su efecto. Me aconsejaron cinco días de medicación y, tomando la mitad de lo que me indicaron, sin alegrías no iba arrastrando la pierna ni nadie me preguntaba que qué me pasaba. Pasaron los cinco días y ya empezaba a ver la luz al final del túnel.
El sexto día, ya sin drogas, bajé a la calle y no llegué a la esquina. Vuelta a casa de manera lastimera. Vuelta a la drogadicción.
El martes siguiente tenía hora para el fisio y allá que fui. Le conté mis penas, tocó dos o tres puntos y diagnosticó rápido:
-Tienes un pequeño desgarro en la unión miotendinosa entre el tendón y el gemelo.
Igual no fue esto lo que exactamente dijo, pero era muy parecido. También dijo poplíteo o algo así. Yo me entretuve pensando en que esta lesión era nueva, que sigo ampliando mi conocimiento de anatomía a la fuerza y que, mirándolo por el lado bueno, no tengo nada crónico y podré seguir corriendo. Siendo un poco crítico podríamos explicarlo también diciendo que todas mis zonas son débiles pero que ninguna es exageradamente débil por lo que seguiremos de victoria en victoria, de traspiés en traspiés, hasta la derrota final.
Cogió después el ecógrafo y se puso a mirar para asegurarse de su diagnóstico. Y fue entonces cuando dijo:
-Vaya arteria y vaya vena gordas que tienes en la zona del poplíteo.
-¿Y eso es bueno o es malo?
-Eso es bueno, hombre. Se nota todo el deporte que has hecho.
Me hinché como un pavo. Luego vino el ritual, el calor y el frío, las corrientes, la punción seca, pero yo estaba con una sonrisa de oreja a oreja. Mira que soy consciente de mi debilidad ante la vanidad y lucho contra ella, pero, que te alaben una vena y una arteria, joder, ¿quién puede resistirse a esto?
Salí a la calle y pude notar que la gente me miraba y decía –hay que ver qué vena y qué arteria tan descomunales tiene este señor junto al poplíteo. Y no sólo eso. También me sentía un referente: - ¿Te parece bien que quedemos dentro de una hora en esa esquina por donde está pasando ahora mismo ese caballero con esa vena y esa arteria en la zona del poplíteo tan desarrolladas?
Diez días después veo algo de luz, aunque todavía lejana. Me duele menos, aunque ha habido ratos bastante malos. Hay algo ahí inflamado que no baja. No estoy corriendo, pero sí nadando y haciendo esa tortura tan inhumana llamada elíptica, y todo ello sin drogas. No sé lo que me queda para retornar al asfalto. No llegaré a tiempo para volver a hacer el ridículo en el duatlón de la aldea del Secarral. Pero, bien pensado, ¿a quién le importa el ridículo? Porque, ¿tienen ustedes una vena y una arteria en la zona del poplíteo con un diámetro muy superior a la media?
Yo sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario