domingo, 27 de noviembre de 2016

Canciones tristes

Cuando, señor, nació mi retoño
no era momento para que él llegara.
Nació con cara de hambre
y yo todavía no tenía ni nombre para darle.
Cómo fui tirando, no sé explicarle.
Fuimos saliendo juntos y, en su niñez,
un día me dijo que llegaría lejos 

Míralo. Míralo.
Míralo, ah mi pequeño, míralo.
Míralo, es mi pequeño.
Y aquí llega.

Llega sudado y veloz del trabajo,
y trae siempre un regalo que me desconcierta.
Tantas cadenas de oro, señor,
que no hay suficientes cuellos para llevarlas.
Me trajo un bolso con muchas cosas dentro.
Llave, libreta, rosario y talismán.
Un pañuelo y un fajo de documentos,
para, al final, poder estar yo identificada,

Míralo. Míralo.
Míralo, ah mi pequeño, míralo.
Míralo, es mi pequeño.
Y aquí llega.

Llega a la favela con el cargamento.
Pulsera, cemento, reloj, neumático, grabadora.
Rezo hasta que vuelve aquí arriba.
Esta ola de atracos es un horror.
Yo le consuelo y él me consuela a mí.
Lo cojo en mi regazo para que él me acune.
De repente despierto, miro hacia un lado
y el travieso ya se fue a trabajar,

Míralo. Míralo.
Míralo, ah mi pequeño, míralo.
Míralo, es mi pequeño.
Y aquí llega.

Llega impreso, portada, retrato,
con venda en los ojos, pie de foto y las iniciales.
Yo no entiendo a esta gente, señor,
haciendo tanto alboroto.
El pequeño, en el descampado,
creo que está riéndose.
Creo que está lindo boca arriba.
Se lo dije desde el principio, señor.
Él dijo que llegaría lejos.

Míralo. Míralo.
Míralo, ah mi pequeño, míralo.
Míralo, es mi pequeño.
Y aquí llega.

"O meu guri". Chico Buarque. (Aquí la letra original).


Se marcho a la calle esta mañana
al entierro de su compañero.
Por la decisión de su mirada
yo sabía que iba al matadero.
Cuando ya hubo anochecido
lo trajeron malherido
y pensé –qué inútil oblación.
Sólo era un niño.

Qué dirán los que mandaban.
Qué dirán sus compañeros.
Quién sabrá si, al verse morir,
siguió creyendo.

Me dirán que fue simiente, me dirán,
me dirán que fue todo un valiente.
Me dirán no hay mas camino, me dirán,
me dirán que era su destino.
Pero, ¿quién dirá conmigo,
si le queda algún amigo,
ahora que me ven todos llorar?
¡Sólo era un niño!

"Sólo era un niño". Mocedades. Letra y música de Juan Carlos Calderón.

Historias con una madre y un hijo. Dramas. No sé si habrá canciones más tristes.