martes, 26 de mayo de 2015

Refritos: Nathalie

Nathalie vivía en París, en la rue des Dames, perpendicular a la rue de Rome. Nunca nos contestó. Nathalie era hija de españoles, de Burriana exactamente, aunque ella había nacido ya en Francia. Era guapa. Muy guapa. Nunca nos contestó. Nos íbamos aquella tarde. Cuatro o cinco días en París. Dieciocho años. Nos esperaba Valencia, el fin de curso, la Selectividad. Nunca nos contestó. El autobús salía en dos horas. Dimos una vuelta alrededor del hotel. Entramos en una tienda. Algunos querían comprarse pantalones vaqueros. No hablábamos francés. El de la tienda no hablaba español. Nos dijo por señas que esperásemos. Se fue. No volvió solo. Nathalie. Nunca nos contestó. Era guapa. Muy guapa. Nos sonrió. Tenía nuestra edad. Empezó a hablar con nosotros y nosotros con ella. Era guapa, era simpática, no íbamos a volver a verla nunca y teníamos dieciocho años, ¿qué otra cosa podíamos hacer sino enamorarnos? No sé si alguien compró algún pantalón. Tuvimos que irnos. Nos despedimos. Nos dio sus señas. Prometimos escribirla. Prometió contestarnos. La escribimos todos. Nunca nos contestó.

2 comentarios:

J.P. dijo...

Cinco pardillos con granos, con acento Belmonteño y oliendo a pubertad.
El mérito es que os mirara a la cara.

El Impenitente dijo...

Sólo yo manejaba el belmonteño y no lo usé. Igual fue eso. Me habría escrito seguro.

Aunque viendo las fotos de aquel viaje te doy la razón en tu última frase.