miércoles, 29 de octubre de 2008

Se todos fossem iguais a voçe

Retomo la sección de efemérides pues recientemente se cumplieron diez años de un hecho que me marcó lo justo y necesario como para conmemorarlo. Podría decir que ha pasado una década desde que escuché un disco que me gustó mucho pero no sería yo si perdiese una oportunidad de dar un enorme rodeo para terminar diciendo que La Fusa es buenísimo. Así que, empezaré por el principio.

Al principio Dios creo el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos, y las tinieblas cubrían el abismo; y el espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas. Dios dijo: “Haya luz”, y hubo luz. Vio Dios que la luz era buena, y la separó de las tinieblas; y llamó a la luz día y a las tinieblas noche. Hubo así tarde y mañana: día primero.

Transcurridos unos cuantos millones de años y seis días nos centraremos en tres personajes: Yoko, G. y mi propia mismidad. G., de tanto ir y venir a Japón tiene tantos compromisos que siempre hay algún japonés por aquí. De hecho su padre suele decir que su casa debiera llamarse Pensión El Sol Naciente. Yoko, como tiene la suerte de tener unos padres ricos, pudo permitirse el lujo de venirse un año a Valencia y, al amparo de G., se atiborró de limón granizado y de todos los tipos de arroces. Era y seguirá siendo Yoko una japonesa pequeña y muy tímida, bastante anodina y discreta. A pesar de las apariencias yo la veía cierto lado malévolo y siempre le decía a G. –nunca te quedes a solas con ella. De repente empezarás a sentir cierto sopor, caerás rendido y, cuando despiertes, verás que estás abierto en canal y a Yoko devorándote los higadillos.

A Yoko le encantaba salir. Y siempre se pedía cócteles rarísimos. Su problema era que toleraba muy poco la bebida siendo lo habitual que quedásemos a las once y antes de la una ya la estábamos llevando a su casa como un piojo. Nosotros después nos dábamos otra vuelta tratando de chuscarrar levemente la noche valenciana utilizando la estrategia de la pesca con resultados completamente nulos. Ahora, eso sí, no quedó una camarera de la cual no nos enamorásemos. De aquella época me quedó el convencimiento (espero que nadie me acuse de machismo) de que para embellecer a una mujer no hace falta ni ropa, ni joyas ni complementos. Basta con un mostrador. La misma mujer que delante de una barra no te dice nada, tras ella adquiere unos encantos absolutamente irresistibles.

Tenía Yoko una gran colección de discos y un muy buen gusto musical, del cual se aprovechó G. e, indirectamente, yo. Como vio que estábamos pasando un momento meloso tontorrón con el disco de Buena Vista Social Club, nos recomendó el disco de La Fusa.

Vinicius de Moraes, Toquinho y María Creuza dieron una serie de conciertos en un local nominado “La Fusa” situado en Buenos Aires. Como se encontraban a gusto decidieron hacer un disco que recogiese aquel momento. Sin más instrumentación que un contrabajo, una batería y la guitarra de Toquinho grabaron quince canciones en un par de noches. Y editaron el disco. Era el año mil novecientos setenta.

Veintiocho años después este disco caía en nuestras manos. Gran cultura musical la nuestra. Vinicius de Moraes, uno de esos personajes que nunca deja de sorprender, del que, cuanto más uno conoce más ganas tiene de reencarnarse en él. María Creuza y su voz. Siempre he pensado que si pudiese me la traería a casa y la tendría todo el día cantando. Es más, si alguna vez alguien me preguntase qué es la belleza respondería sin dudar que la belleza es la primera vez que María Creuza dice de madrugada en “Lamento (no morro)”. Y Toquinho y su guitarra tocada a pellizcos al modo de Joao Gilberto. Tuve oportunidad de verle hace un par de años en Viveros y no es sólo lo fabuloso músico que es; qué humanidad la de ese hombre.

El disco es maravilloso de punta a cabo. A mí por lo menos me embrujó de tal manera que estuve cerca de tres meses sin escuchar otra cosa. Recuerdo un puente del nou d`octubre que me fui a San Sebastián en autobús. El viaje fue accidentado y tardamos once horas. Llevaba unos walkman (hace diez años unos walkman todavía no eran una reliquia del pleistoceno, aunque casi) y en ningún momento dejé de escuchar la cinta. Es más, se me estropeó un auricular y sólo escuchaba a Vinicius y a Toquinho, y aún así no paré.

Si alguna vez tuviese que hacer una lista con mis diez canciones favoritas, cinco saldrían de este disco: “A felicidade”, “Lamento (no morro)”, “Eu sei que vou te amar”, “Minha namorada” y “Si todos fossem iguais a voçe”. (Las otras cinco probablemente serían “Esta tarde vi llover” de Armando Manzanero, las versiones de “A change is gonna come” y “Try a little tenderness” de Otis Redding, “Savoy truffle”, “I me mine” y “I saw her standing there” de los Beatles, “Pa` todo el año” de José Alfredo Jiménez”, “Heroes and villains” de los Beach Boys, “Inner city blues” de Marvin Gaye, “Desalento” de Chico Buarque, “Celebration day” y “Gallows pole” de Led Zeppelín, “Kentucky rain” de Elvis Presley, “Fuagrás” de Los Enemigos y voy a parar que esto de hacer listas es un vicio). De esas cinco canciones, las cinco tienen letra del propio Vinicius, cuatro son de Jobim y una es de Carlos Lyra.

Como detalle, aunque esto tal vez sea demasiado personal, cuando Ana y yo nos casamos no abrimos el baile dada mi nula capacidad y mi enorme sentido del ridículo, pero, al final de todo, cuando ya nos estaban echando, saqué mi disco y les dije que pusieran “Eu sei que vou te amar”. No abrimos el baile pero lo cerramos. Fue muy bonito.

Y el caso es que con estos brasileños sólo hay que tirar del hilo, pues todos están relacionados. Y empiezas con Jobim, y sigues con Joao Gilberto, Chico Buarque (otro de los grandes), María Bethania, Caetano Veloso, Ellis Regina, Badem Powell, Jorge Ben, Miucha, Sergio Mendes… Total, creo que en los tres años siguientes no escuché nada que no fuese música brasileña. Obsesivo. Completamente obsesivo.

Han pasado diez años. Hace tiempo que recuperé cierta cordura y volví a tener cierta noción de la dimensión. No he abandonado a los brasileños ni por asomo, aunque los voy dosificando. Pero el disco de La Fusa sigue siendo El Disco. Han pasado diez años y jamás he sido capaz de llegar al final, jamás he sido capaz de escuchar “Si todos fossem iguais a voçe” sin lágrimas en los ojos. Y creo que pasarán más de mil años, muchos más, antes de que ese día llegue.

15 comentarios:

Toupeiro dijo...

Creo que no conozco la mayor parte de los temas que nombras pero como me producen curiosidad y a los gallegos nos gusta el brasileiro por su enorme parecido, en cuanto tenga tiempo escucharé algunos.
Creo que las matematicas no son tu punto fuerte.
Deica Logo amigo

Anónimo dijo...

Yoko, espero que siga siendo pequeña y aparentemente tímida. Anodina no lo era. Que la llegases a imaginar devorando mis higadillos es una prueba de ello. Su buen gusto musical es otra prueba.

El cóctel que se pidió en Tendur se llamaba Ruso Blanco. El que le hicieron, pese a estar malísimo, se lo trasegó en un pispás.

Aparte de La Fusa yo debo agradecerle, en lo musical, el concierto que me arrastró a ver de Marisa Monte (que ella, correctamente, pronunciaba "marisa monchi").

http://es.youtube.com/watch?v=Jwl2efZPX8A

Otro gran regalo de Yoko, el CD de Family. Sabía más de música indie española que los de Radio3.

Una de las últimas veces que vi a Yoko iba vestida de un modo que recordaba a Raisa Gorbachova, supongo que como consecuencia de tantos Rusos Blancos que se ha bebido.

De vez en cuando me llega algún mail pero cuando le contesto me los devuelven.

Tomando una cachaçita, sí.

Altosybajos dijo...

Relatas el principio de la existencia del hombre en la tierra como si hubieras estado allí en cuerpo y alma. Charlie, no sé que pensar de ti.
eres terrenal? estás abducido? o simplemente fumas hierbabuena?

Yo también quiero conocer a la japonesa. Sigue contando, seguro que ocultas más cosas. No era anodina, entonces? Esto se anima.

El tema de la música queda claro (japos vendrán que música nos enseñarán) pero vuestra cultura en coctelería parece prometedora.

Please, seguid contando.

Slim dijo...

que ganas de escuchar esa cancion ahora mismo, y seguro que lloraba yo tambien (estoy sensible gracias a mis temas)
leerte en mi descanso ha sido un placer, un beso.

MBI dijo...

Un placer para siempre...sigo en tu blog

El Impenitente dijo...

En matemáticas siempre sacaba sobresaliente. En las demás asignaturas había de todo.

Muy guapa, Toupeiro. Gracias.

No era anodina. Rectifico. Y es verdad. Ruso blanco. Y a Marisa Monchi la tengo pendiente. Como a Simone. Cuántas lagunas.

Con shortes de baño sintiendo toda la tierra rodar.

Altos y bajos, antes de ser bloguero escribí el Génesis. Es lo que tiene el tener ya una edad. Y lamento decepcionarte. Mi cultura coctelera se acaba en el DYC con Coca Cola. Aunque en otros tiempos era asiduo junto a mi hermano y más gente (Gabi y José Ángel. El día en que empiece a contar batallas nocturnas junto a estos tres el blog será monotemático) a aquellos garitos que estaban junto a la calle del Mar que se llamaban Rincón Latino o algo así. Gabi siempre salía con bebidas de distintos colores y nombres extraños. Nunca pregunté su contenido. Las resacas eran totémicas.

Me alegro de hacer que tu descanso sea placentero, Slim. Y estudia, que esta vez sí.

Bienvenida, MBI. Espero volver a verte por aquí, que tu presencia no sea fugaz.

SisterBoy dijo...

Ops me espera una larga tarde tratando de localizar estos temas en el youtube

3'14 dijo...

A penas conozco ninguna canción de las que comentas... pero me llama la atención, sobretodo la de "Esta tarde vi llover", esa sí la conozco, y bueno, cabe decir que esta tarde he visto llover, y esta mañana, y lo que me queda de noche, me temo que me la pasaré viendo llover. Literalmente hablando. :S

3'14 dijo...

Uix... ahora no se si es a penas o apenas... sácame de dudas, plis.

El Impenitente dijo...

Apenas. En caso de duda
http://www.rae.es/rae.html

Esta página siempre en favoritos.

3'14 dijo...

¡Gracias! Apenas he leído tu respuesta que ya he marcado la página en favoritos ;)

Yarumo dijo...

Se todos fossem iguais a voce...creo que es la que mas me gusta de todas, y al igual que a usted me obsesiona dulcemente escuchar la voca nova, y Vinicius...ahh!!

El Impenitente dijo...

Vinicius y Jobim. Qué pareja.

Bienvenido, Yarumo. Un placer recibirte.

Ricardo Watson dijo...

Es tan formidable la música que salió y sigue saliendo de ese país... para mi una de las versiones más sentidas de Se todos fosssem iguais a voce es la que Bethania grabó en 1968 en su disco en vivo en la boite Barroco

http://www.youtube.com/watch?v=l_JiLlQEsaM

El Impenitente dijo...

No conocía la grabación. Tomo muy buena nota. Gracias, Ricardo. Y bienvenido.