miércoles, 23 de julio de 2008

Y fueron corrientes abajo

Amaron amor urgente,
las bocas saladas por la marejada,
las costas dañadas por las tempestades
en esa ciudad tan distante del mar.

Amaron el amor sereno
de nocturnas playas,
alzaban las faldas
y se luna-amaban de felicidad
en aquella ciudad
tan sin brillo lunar.


Las tres de la tarde. Eran las tres de la tarde de todos los días de aquellos meses de julio y agosto. Ramón Trecet. Diálogos. Radio 3. Diecisiete años, miope, desgarbado, con la cara llena de granos tirado en la cama esperando que, a las tres, empezara un programa de radio, que sonara la sintonía de aquel programa de radio. Chico Buarque cantaba en español “Mar e lua”. Mar y luna. Con diecisiete años toda la tristeza del mundo cabe en el pecho, toda la melancolía, toda la pena. Con diecisiete años el mundo tiene un nombre y todos los pensamientos tienen un nombre y todo el tiempo tiene un nombre. Con diecisiete años, tirado en la cama, tan distante del mar, tan distante de todo, tan cercano a…nadie.

Amaron el amor prohibido,
hoy eso es sabido,
todo el mundo cuenta
que una andaba lenta,
grávida de luna,
y otra iba desnuda,
ávida de mar.

Y fueron quedando marcadas,
oyendo las risas,
temblando de frío,
mirando hacia el río
tan lleno de luna
y que continúa
fluyendo hacia el mar.


Musee Rodin. No podía ser otro el cartel. No podía ser otra foto. El beso. Lo que ella dijo. Lo que ella no hizo. Lo que dije y lo que no dije. Lo que no hice. Lo que no supe hacer. Lo que no sé hacer. Con diecisiete años tengo que tener diecisiete años y no los tengo. Musee Rodin. Lo que ella quiere o lo que ella espera. No era yo quien hablaba. Esos gestos no eran míos. Me hubiese amputado las manos. No fui yo. Quién soy yo. Todo es ella. El beso. Quién soy yo. Qué soy yo. Todo es ella. Qué torpe soy. Lo que dije. Lo que hice. No soy yo. No soy yo. Todo es ella y para qué.

Y fueron corrientes abajo,
rodando en el lecho
y tragando agua,
flotando como algas,
arrastrando hojas,
abrazando flores
hasta naufragar.

Se fueron volviendo peces,
volviendo almejas,
volviendo espuma,
volviendo arena,
plateada arena
con luna llena,
orilla al mar.

8 comentarios:

acné vulgaris dijo...

¿Cómo pudiste ser tan tonto? ¿Cómo pudiste ser tan tonto?

No te luna-amaste tan sin brillo lunar.

Cuánto daño te hizo Ramón Trecet.

El Impenitente dijo...

Con Trecet pasé muy buenos ratos, hasta que le dio por los rollazos soporíferos que programa desde hace tiempo.

Y muy tonto, sí. Nunca he negado que mejor me habría ido si me hubiese pasado toda la adolescencia en coma profundo.

SisterBoy dijo...

Yo de quien mejores recuerdos tengo es de Paco Perez Bryant a principios de los noventa

El Impenitente dijo...

Fue a Paco Pérez Bryant al primero que le oí hablar del grunge, de Seattle, de Nirvana y de Pearl Jam. Y aquello debió ser a principios de los noventa, sí que es verdad.

Amelia dijo...

La radio ha sido,es y será mi compañera fiel,no sólo en verano,sino cada día del año.

Por eso,podría hablar de muchos programas,de muchas voces,que forman parte de la que soy hoy.

De la temporada de verano radiofónica,después de muchos años,sigo escuchando narrar las gestas de esos hombres que se suben a una bici,para escalar montañas,luchar contra el crono,o esquivar al pavés...y que al final llegan a París...
(esa ciudad que espero conocer algún día,quizás cuando cruce,al fin,la meta de esta carrera)
...a ese hombre que conocí y me engancho en Antena 3 radio,seguí por la Cope,luego en la Ser y ahora en Onda cero...a Javier Ares.

Ahora,cuando lleguen las Olimpiadas,no podré evitar acordarme de Siro López y Andrés Montes,y sus retransmisiones del baloncesto.

Pero,como no todo es deporte,recordaré siempre uno de los programas,donde aprendí que la música no entiende de estilos,sino que sólo es buena,si te emociona y te llega a las entrañas...el programa con el que cada tarde,José Ramón Pardo,en aquella Antena3 radio,hacía disipar un poco el calor...haciéndote soñar.

Ya paro...podría hablar de radio,horas y horas...y no voy aburriros.

GRACIAS,POR EL EMAIL,DEL OTRO DÍA

UNA FORTA ABRAÇADA!

Toupeiro dijo...

No tiene nada que ver con esta entrada pero me apetece compartir mi alegría de la gran actuación de Carlos Sastre. También merecen nuestro reconocimiento Oscar Freire y muchos otros.
Espero que el vampiro no nos joda.

Anónimo dijo...

Mira chico, no sé que cojones decir. No entiendo una mierda de todo lo que quieres decir. Te has "rayao"? Me he perdido algo antes?
He leído varias veces esta entrada y lo único que me viene a la cabeza es paja mental (por cierto buen título para publicar un cuadro en Japón, si lo que pinta no lo entiende ni Dios y con un título como este los japoneses seguro se lían a comprar copias del cuadro).
Desde "el rompeo"las no he vuelto a oir la radio por la noche porque me duermo (son cosas de la edad)y el comentario más acertado a lo que escribes es el de tuopeiro. que Viva Carlos Sastre que ha vuelto a herir LA GRANDEUR de nuestros vecinos.
Muy tuyo.
Emilio

El Impenitente dijo...

Yo también echo de menos la vieja Antena 3, con un Butano en su esplendor y todos los que tenía alrededor.

Emilio, tu problema es que has tenido demasiadas novias. Y te has perdido una parte de la historia.

Y viva Carlos Sastre. Este año no he escrito sobre el Tour por superstición. Los dos años anteriores, cada vez que me emocionaba, positivo. Así que, este año, mudo.

Y viva Freire también. Y todos los que han llegado a París.