miércoles, 25 de septiembre de 2013

Desmontando a Steve Prefontaine. Segunda parte

Hubo una época en que a todos los tontos les dio por el vino. Y ahí estaban bien. Luego, como no pueden estarse quietos, o tal vez porque la constancia no es el suyo, se pasaron todos en bloque al gin-tonic. Y bueno, ahí tampoco molestaban mucho aunque sí algo puesto que el gin-tonic me gusta (uno. El primero me está muy rico. El segundo no me entra) y de una época a esta parte pedirlo te supone pasar un examen y soportar miradas condescendientes –a mí me vas a poner un gin-tonic, pero me vas a poner el tradicional, el de batalla, el de toda la vida, sin gilipolleces ni mariconadas. Lo malo es que ahora todos se han pasado en bloque a correr, a lo que ellos llaman running autodefiniéndose como runners. Ya sé que estoy muy pesado con este tema, pero me afecta y me molesta sobremanera. Y así como en el resto de las cosas siempre tengo la duda de sean los demás los que tienen la razón y no yo, de que realmente sean ellos los listos y yo el tonto, aquí no. Aquí lo tengo claro. El listo soy yo y los memos son ellos.

Si en el Documento Nacional de Identidad se siguiese reflejando la profesión en el de J.P. pondría tocapelotas. Y ejerciendo su profesión decidió enviarme un enlace en el que podía leerse –Curso online de running: conviértete en un corredor 10. Impresionante. Se hacen cursos online para correr (perdón, para hacer running. Para correr no hacen falta). El temario es excelso, destacando el tema de la dieta en el deporte, el de la homeopatía deportiva, el de ejercicios de fortalecimiento y, sobre todo, el de medición de distancias. En mi opinión faltan los capítulos –no sin mi podólogo ni mi fisioterapeuta, –cincuenta maneras distintas de portar el iPhone mientras corro, –inglés avanzado para runners y –cómo hacer del running un deporte caro. El curso tiene una duración de setenta y cinco horas (aquí podría decir que es mucho más útil correr setenta y cinco horas pero…sí, voy a decirlo. Es mucho más útil) y al final, si apruebas (¡qué rabia! ¡He suspendido estiramientos!), te dan un certificado que te convierte en un runner con carnet, el runner por excelencia. Y como la estupidez es contagiosa dentro de muy poco se nos exigirá un carnet para poder correr las carreras (ya lo intentó la federación de atletismo, pero hizo el ridículo) y ya sabemos que en España donde esté un diploma o un máster que se quite la experiencia. Mientras llega ese día, e incluso cuando llegue, sigo sin bajarme del burro. Yo soy corredor y, por una vez, el listo soy yo. Y vosotros los runners no sois más que una panda de gilipollas. Y afortunadamente sólo estáis de paso.

9 comentarios:

3'14 dijo...

Bueno, la diferencia en sí, como citas, ya está en la denominación que toma cada uno para definir el deporte que ejerce: tú eres corredor. Esos otros, los runners son lo que a los ciclistas, los que practican spinning. Digo yo. Pero vamos, es que hay que ser muy gilipollas para pagar por correr en una bicicleta estática. Que eso, para hacerlo en casa, aun lo entiendo, pero, pagar un gimnasio para eso y luego irse a casa en coche... pues como que no lo entiendo.

Voy con algunos post de retraso... y es que entre la vuelta al cole, que este año, no se porqué, me ha pillado más virulenta que de costumbre, y que he estado el último mes prácticamente entregada al visionado de una serie (ocho temporadas concretamente) para ponerme al día con la última que emiten en estos momentos, puesss... Que eso, no he tenido ocasión de darte la bienvenida a tus rutinas. Supongo que el pueblo, bien, las vacaciones siempre son de agradecer y la familia, estupenda. Así que recuerdos y besos para todos.

Paco dijo...

El traumatólogo me ha prohibido seguir haciendo running así que me he pasado al spinning. Eso si, al gimnasio voy en bici (una fixie- claro-), que está más de moda que el coche.

¡Ah! y el gin tonic lo tomo con pepino...

El Impenitente dijo...

Paco, sólo te ha faltado indicarnos cuántas aplicaciones tienes en tu iPhone relacionadas con el running y con el spinning y decirnos en qué brazo te lo pones. Y el pepino ¿es de alguna variedad en especial? ¿de alguna huerta en concreto? ¿cultivo biológico? ¿Pediste su trazabilidad?

Pues sí, Pi. Aquí estamos, no sé en qué temporada blogosférida. Transmitiré tus recuerdos y tus besos. Y menos que no te has metido con los que usan el ascensor cuando van o vuelven de correr. Ya sé que es ridículo, pero nunca me acuerdo.

Slim dijo...

Yo no soy runner ni corredora y ni siquiera sé quien es Steve Prefontaine. pero sí se una cosa: qué pesados se ponen mis dos compañeros de trabajo (runners) cada mañana hablando sobre minutos por kilómetro, ejercicios de estiramientos, plátanos y carreras.

que fue ayer? ah si. los calcetines que se había comprado uno de ellos, así largos, como de futbolista, para sujetar los gemelos. doy gracias cada mañana al SPOTIFY que me pongo para no oírlos.

El Impenitente dijo...

Y en el Spotify te pones "Corre corre" de Leño, "Keep on running" de Spencer Davies group, "Run for your life" de los Beatles y "Carros de fuego" de Vangelis.

SisterBoy dijo...

Si hiciera running me partiria el spinning

El Impenitente dijo...

Cada vez que leo spinning me acuerdo de los Spin Doctors y me pongo a tararear "Two princes" y ya no me la quito en toda la tarde.

J.P. dijo...

Dejar de hacerte el corredor de siempre.
Sé que llegará el día en el que manejarás el dedete hacia tu iPhone y accederás a la aplicación "Sports Tracker".
Te pondrás tu camiseta con tejido Dri-Fit, mallitas ajustaditas y te mirarás al espejo lo bien que te han dejado las piernas depiladas.
Entonces saldrás a "runnear" como cada día, princesita.

El Impenitente dijo...

Ya sé que estás frotando lámparás una detrás de otra para ver si sale un genio y pedirle ese deseo, pero te recomiendo que emplees mejor tus esfuerzos y que orientes mejor tus anhelos, porque ni aún así.

Y ya que estás, te recuerdo que nunca pasarás de subcampeón.